La Liberación Somato-emocional es un proceso terapéutico cuyo objetivo es liberar a la mente y al cuerpo de los efectos residuales de traumatismos y experiencias negativas del pasado.
Somos una unidad cuerpo-mente-espíritu; los pensamientos, sentimientos y emociones conviven y habitan nuestros tejidos, vísceras, sistema nervioso, así que también pueden ser la causa de diferentes trastornos en nuestro cuerpo y nuestra mente.
Una idea importante en este trabajo fue entender que cuando una persona es víctima de un accidente o lesión, la fuerza física del trauma entra dentro del cuerpo y si los mecanismos de autorregulación de éste no disipan enseguida esta energía física, lo que ocurre es que la víctima retendrá en su interior esa fuerza del trauma. Cuando esto sucede es necesario que el cuerpo se adapte a esa “anormalidad” y lo que hace es aislar o “encapsular” la fuerza anormal y se forma lo que se ha denominado “quiste energético”.
El cuerpo se adapta a la existencia de estos “quistes energéticos” o áreas de disfunción, pero le cuesta un esfuerzo extra; además, donde se localiza el quiste energético los tejidos ven alterado su funcionamiento y el movimiento de los fluidos.
A veces, con el tiempo el cuerpo ya no puede seguir adaptándose a esa alteración y empiezan a aparecer síntomas y disfunciones que cada vez son más difíciles de ignorar y suprimir.
El factor más determinante `para que se forme un quiste energético es el estado emocional de la víctima en el momento del traumatismo. Cuando sentimientos negativos (rabia, resentimiento, miedo, etc) predominan en la persona en el momento en el que sufre las fuerzas de lesión externas, estas fuerzas probablemente serán retenidas y el resultado será un quiste energético.
Durante el proceso de Liberación Somato-Emocional el terapeuta actúa como facilitador que coopera con el consciente y el no consciente del cliente. Para ello, el terapeuta estimula los aspectos positivos de la mente y el cuerpo del paciente y así puede ayudarle a expresar el quiste energético facilitando que recuerde y reviva el hecho traumático y deje de guardarlo en él. Una vez liberado, la disfunción corporal y sus síntomas son libres para abandonar el cuerpo de la persona.
jueves, 28 de mayo de 2009
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